Para nadie es un secreto que la marihuana crea adicción y otras enfermedades relacionadas con el aparato respiratorio y sistema nervioso central.

Precisamente, en el sistema nervioso central, un estudio científico dirigido por el doctor Alfonso Zavaleta, consultor del Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (Cedro), en Chile, concluyó que fumar marihuana “puede desarrollar la aparición repentina de enfermedades psiquiátricas como depresión, ansiedad y esquizofrenia”.

Dijo, además, que la marihuana hace que enfermedades siquiátricas que las personas han tenido en forma pasiva y que no se han revelado puedan salir a la luz. ““La marihuana funciona como una llave, y si alguien tiene el gen dormido de una enfermedad psiquiátrica, esa droga lo puede activar”, agregó.

Y es que la marihuana contiene un total de 66 cannabinoides, que son moléculas de alcoholes, de los cuales el conocido como Delta 9 o THC es el causante de las alteraciones que sufre quien la consume, por eso el riesgo de despertar enfermedades mentales.

Argumentó que tampoco es bueno que se use en pacientes con enfermedades crónicas, pues se corre el riesgo de el paciente desarrolle una adicción a esa sustancia, tan igual como si se fumara y por eso es considerado el último recursos médico, sobre todo en el tratamiento a pacientes con dolor crónico, a quienes sufren vómitos por el tratamiento con quimioterapia por cáncer y a los enfermos de Sida que sufren a su vez anorexia y no se alimentan, por lo que requieren estimular el apetito.

“Ese tipo de tratamiento no es el primero a aplicar ni tampoco el mejor, pues antes de eso se debe administrar otra línea de productos y llegar al THC solo cuando las demás medicinas no le hacen ningún efecto (al paciente) para atenuar el dolor”, concluyó.