El proyecto hidroeléctrico Ituango, la obra de ingeniería más grande que se desarrolla actualmente en el país, alcanzó esta semana un importante hito, al llegar al 50% de construcción de la central de 2.400 MW. Esta energía, que aportará al desarrollo y bienestar de los colombianos, será  generada por ocho turbinas tipo Francis de 300 MW, cada una, la primera de las cuales entrará en operación a finales de 2018.

La presa de 20 millones de metros cúbicos de rocas, con 225 metros de altura (casi dos veces el edificio Coltejer en Medellín), hoy se encuentra en el 32% de su construcción. Por su parte, la casa de máquinas, que es una caverna de 250 metros de largo y 49 metros de altura (equivale a un edificio de 16 pisos), fue terminada en la zona Norte, donde estarán las primeras cuatro turbinas, y en la zona sur ya llega al 80%. Y el vertedero, que es un canal para controlar crecientes del río de más de 25.000 m3 de agua, cuya edificación implica excavar 13,5 millones de m3 de roca, va en un 72% de su construcción.

Tras llegar al 50% en la construcción de las principales obras civiles, EPM comenzó el montaje de la primera turbina. Parece sencillo, pero no lo es, porque para llegar a este punto se han requerido, hasta hoy, más de 50 millones de horas hombre de duro trabajo y miles de horas de ingeniería. Con esto se avanza en la meta de poner en operación la primera de las turbinas en noviembre de 2018. Los equipos están en fabricación, algunos son transportados hacia el país, y los más importantes ya reposan en las bodegas del proyecto, todos cumpliendo con el cronograma previsto.

Otros avances

Vías para el desarrollo: es uno de los aportes principales del proyecto al desarrollo de la región. Se trata de más de 1.400 km de vías, entre nuevas y rehabilitadas o mejoradas, que integran el territorio y constituyen un tejido vital para su desarrollo, productividad y acceso a nuevas oportunidades.

Vía sustitutiva por la margen derecha del río Cauca: es una vía de 16 km de longitud, con estructuras de ingeniería complejas, como son los túneles Chirí, de cerca de 1 km de longitud, y el llamado túnel vial, con cerca de 1.800 m de longitud. Recientemente se terminó su construcción y se abrió parcialmente al servicio de la comunidad local. Reemplaza un tramo de la vía actual que llega a la cabecera municipal de Ituango, pero, además, constituirá una nueva ruta para los antioqueños viajar a la costa atlántica, pues empalmará con la carretera que conectará el proyecto Ituango con Puerto Valdivia.

Vía Proyecto Ituango-Puerto Valdivia: se trata de una vía de modernas especificaciones, de 38 km de longitud, con 10 túneles y 62 puentes. Integrará el Norte de Antioquia con el Bajo Cauca y con la Costa Atlántica. Tendrá dos ramales, uno que conectarán con la vereda El Aro, de Ituango, y otro con la cabecera de Briceño, pasando por las veredas La Cristalina y Las Auras. Está en cerca del 70% de avance de obra.

Gestión Social: de las 262 familias impactadas por la construcción del proyecto, se han restituido las condiciones de vida a 153 familias que desarrollan su proyecto de vida en los municipios del área de influencia, lo que indica que no se genera desarraigo. Hoy están adelantando sus proyectos productivos agropecuarios, de comercio y servicios. Las restantes 109 familias están en proceso de concertación y de definición de la medida de manejo. A su vez, de los 1.402 mineros impactados en su actividad económica se ha concertado la medida de manejo con 609.

Aporte al desarrollo local y regional: son inversiones en proyectos de desarrollo en los 12 municipios de la zona de influencia, que, acumuladas a hoy, superan los $250.000 millones.

Empleo: el proyecto genera en la actualidad cerca de 8.600 empleos directos y unos 25.000 empleos indirectos. De los empleos directos, 2.507 son personas de la zona.

En total, en el marco de la iniciativa social que articula y ejecuta el proyecto y que sirve de contribución al mejoramiento de la calidad de vida de los cerca de 170.000 habitantes de los 12 municipios del área de influencia se están invirtiendo cerca de $1,9 billones, tanto en los planes de manejo ambiental y social así como en diferentes líneas del desarrollo tales como: conectividad, salud, educación, vivienda, servicios públicos y proyectos productivos, entre otros, en un territorio que comienza a hacer realidad sus sueños por cumplir.