Esta semana comienzan a llegar al país los 30 kilómetros de cables, accesorios y herramientas, con un peso aproximado de 800 toneladas, que servirán para reparar el tramo de cables dañado en la central hidroeléctrica Guatapé, afectada el pasado 15 de febrero por un problema técnico que obligó a la interrupción de su operación.

El Gerente General de EPM, Jorge Londoño De La Cuesta, indicó que desde el día en que se registró el incidente con los cables que evacúan la energía de la central entre la casa de máquinas y la subestación, la organización se moviliza para normalizar la operación lo antes posible. “Desde ese instante comenzamos la búsqueda de los cables. Hicimos diagnósticos, analizamos alternativas con proveedores, servidores de EPM se desplazaron a México -donde están disponibles los cables- para adelantar la revisión técnica, y ejecutamos un gran operativo logístico para la importación de los insumos, que en las dos semanas venideras esperamos concluir con la llegada de todo el lote a Guatapé”.

Un operativo en tiempo récord
Los cables fabricados por la firma Prysmian y demás implementos llegarán desde México al aeropuerto José María Córdova, de Rionegro, en dos aviones tipo Antonov 124-100, con capacidad de carga de hasta 100 toneladas por vuelo. En otras circunstancias este tipo de materiales se traslada en barco desde Veracruz (México) hasta Cartagena, en un trayecto que toma entre siete y ocho días. A este tiempo se debe sumar el tránsito terrestre de cerca de 700 kilómetros entre el Puerto de Cartagena y Guatapé, Antioquia.

Sin embargo, por las dimensiones y peso de la carga, y la celeridad necesaria para iniciar las obras de reparación en la central se optó por dos aviones Antonov. Uno cuenta con sistema de grúas y, el otro, con sistema de rampas. Para el primero, la capacidad a cargar es de aproximadamente ocho carretes de cables. Para el segundo es de siete carretes.

Para transportar los 57 carretes de cable, cada uno de 12 toneladas de peso, y unas medidas de 3.75 metros de alto por 2.35 metros de largo y 3.75 metros de ancho, se tendrán que hacer ocho viajes de ida y regreso entre México y Rionegro.

El operativo incluye la articulación de EPM con la compañía aseguradora, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales de Colombia (Dian) para la importación del cableado; Air Plan y la Aerocivil para el arribo de los Antonov al aeropuerto, y el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) que verifica la certificación del tratamiento de la madera que recubre los carretes en los que vienen almacenados los cables, entre otros procedimientos. Adicionalmente, todo el personal que interviene en la logística, como los conductores, tuvo que hacer un curso de plataforma en el aeropuerto.

Luego de recibir los cables, accesorios y herramientas en Rionegro, estos se transportarán por tierra en vehículos especializados cama baja hasta el municipio de Guatapé, en un recorrido de 40 kilómetros. Este viaje toma entre seis y ocho horas, debido al peso de la carga y a la velocidad que deben llevar los carros. El itinerario implica contar con un plan de tránsito especial por algunas vías del Oriente antioqueño.

Trabajos de reparación y puesta en marcha de la central
Un equipo de 100 personas de EPM, de diferentes áreas de la organización, acompañados por especialistas de la compañía Prysmian, trabajan para restablecer las operaciones en la central hidroeléctrica Guatapé. La central tiene una capacidad de generación de energía de 560 megavatios entregados por ocho conjuntos de turbinas generadoras, cada una de 70 megavatios.

Tras retirar los cables dañados, las labores incluyen las obras civiles, montar los soportes requeridos para la instalación de los cables, el proceso de tendido y empalme de estos, su acople a los transformadores y terminales de conexión a la subestación, y las pruebas técnicas que garanticen su correcta operación.

De acuerdo con el cronograma estimado, el restablecimiento de las primeras dos unidades de generación -de las ocho con las que cuenta la central- estará para mayo de 2016. Se calcula que en junio de 2016 ingresen otras dos unidades de generación, con lo que para la mitad de este año se tendrá operando el 50% de la central. Las otras cuatro unidades ingresarán en agosto y septiembre próximo.

Las obras de reparación, con un costo cercano a USD 25 millones, serán cubiertas en buena medida por la póliza de seguros. El costo más alto para EPM será el lucro cesante de la planta, más los deducibles de la póliza de seguros. Todo esto se estima entre $200.000 millones y $300.000 millones.

Evacuación de agua
Paralelamente a los trabajos que se adelantan en la central hidroeléctrica Guatapé, EPM comenzará la evacuación del agua de la represa de El Peñol para que surta a las centrales de generación de energía que se encuentran aguas abajo: Jaguas (Isagen), Playas (EPM), y San Carlos (Isagen), ubicadas también en el Oriente antioqueño.

La maniobra se hará con 20 bombas, cada una con capacidad para bombear 0,5 metros cúbicos de agua por segundo y las características técnicas requeridas para este trabajo, que entrarán gradualmente para ajustar 10 metros cúbicos de agua por segundo en abril de 2016. Esta agua se verterá a la cadena hídrica del río Nare y posibilitará una generación adicional de 2 GWh/día para abastecer la demanda nacional, donde EPM continua haciendo esfuerzos por llevar a una escala mayor esta solución temporal mientras se normaliza la operación de la central Guatapé.

La evacuación de agua no significa que en la represa de El Peñol no se puedan cumplir las actividades de recreación y turismo habituales en la zona. En una operación normal de la central en verano se evacúa aproximadamente 50 metros cúbicos de agua por segundo.

EPM trabaja unida con el propósito de reparar lo antes posible la falla presentada en la central hidroeléctrica Guatapé, y aportar su energía al Sistema Interconectado Nacional, para seguir contribuyendo al desarrollo del país y al bienestar de los colombianos.