Después de una explosión con 150 kilos de Indugel que terminó por desprender un derrumbe que amenazaba con caerse desde el pasado 29 de diciembre, se encargaron 150 volquetas para despejar la vía de Medellín que conduce a Bogotá, a la altura del kilómetro 14+300. Las 84 familias (262 personas) que fueron reubicadas temporalmente, regresaron a sus hogares.

El gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, señaló que posiblemente este martes se podrá dar paso por la autopista Medellín – Bogotá, luego de la voladura contralada de un talud de aproximadamente 50.000 metros cúbicos que amenazaba con derrumbarse desde el 29 de diciembre, en el kilómetro 14 + 350, en jurisdicción del municipio de Copacabana

El mandatario seccional explicó que la voladura (derrumbe inducido por voladuras controladas) tuvo como objetivo solucionar una problemática de movilidad nacional, especialmente crítica por las vacaciones, que afecta el tráfico vehicular, el turismo y a las familias que viven en el entorno.

“Para dar un primer paso provisional creemos que se deben mover unos 20.000 metros cúbicos que podrían hacerse si el tiempo sigue así, en unas 24 o 36 horas, si se trabaja continuamente. A los técnicos que saben de esto los vemos tranquilos y dicen que la voladura controlada aflojó lo que estaba suelto y que lo demás irá cayendo lentamente, a medida que se retiren los materiales”, indicó el gobernador Luis Pérez Gutiérrez.

Es la primera vez que en Colombia se hace una voladura controlada con estas características, en la que se emplearon 150 kilogramos de Indugel suministrados por el Ejército Nacional.

El consorcio Devimed, por su parte, anunció que se emplean 150 volquetas para la remoción del material que será llevado hacia los municipios de Copacabana (Procopal) y Rionegro (Ingetierras), donde están localizadas las zonas de depósito. Y desde el lunes 2 de enero se trabaja las 24 horas en la remoción del material.

Para el puente de los Reyes Magos, la Gobernación de Antioquia espera tener totalmente habilitada la Autopista Medellín-Bogotá, con el fin de garantizar el tráfico vehicular en las dos calzadas y facilitar el desplazamiento de los paseantes que se movilizan por esta importante vía nacional.

El director del Departamento Administrativo del Sistema de Prevención, Atención y Recuperación de Desastres –Dapard-, Mauricio Parodi Díaz, explicó que actualmente está libre de materiales el carril de descenso pero aún no ha sido habilitado al público porque está siendo utilizada por las 12 unidades de maquinaria amarillada dedicadas a la remoción de tierra y piedra, y 150 volquetas que están en permanente movimiento, llevando el material hacia los sitios habilitados por Devimed.

“El martes en la tarde o el miércoles en la mañana, estará habilitada la calzada de descenso para uso público, en flujo y contraflujo, toda vez que tiene dos carriles. Y en un plazo no mayor al viernes de esta semana debemos tener completamente habilitada la vía”, indicó el funcionario.

El Dapard ha identificado tres puntos críticos que podrían generar riesgo para los viajeros, los cuales están ubicados entre el puente de Zamora en los límites de Medellín y Bello, y el Alto de la Virgen en el municipio de Guarne. “Son 16 kilómetros donde hay un riesgo permanente” aseguro Parodi Díaz y agregó que ellos están localizados, a la altura de la Cantera Las Nieves, El Guarango y el kilómetro 14 + 350.

Para controlar la situación en el primer sitio mencionado, la Gobernación de Antioquia y Corantioquia emitieron la orden de suspensión temporal de la actividad minera, en el segundo punto crítico fueron evacuadas 20 familias, mientras que en el tercero se efectúo la voladura controlada del talud.

El funcionario recordó que está es una zona inestable, razón por la cual se continúa verificando a través de radares donde hay movimientos de tierra. “El riesgo es permanente y hay que seguir atacándolo de manera preventiva”.