La empresa interventora del programa de Restaurantes Escolares en el Municipio de Medellín, Interventoría USA 2015, reveló que detectó la presencia de carne inyectada en el menú suministrado a estudiantes de varias instituciones educativas.

En la reunión de la comisión accidental que le hace seguimiento a dicho programa voceros de USA 2015 manifestaron que el propósito de los proveedores al inyectar la carne es obtener un mayor peso de la misma, y así lograr mayores utilidades.

Informaron que un proveedor surte de este producto a operadores como la Corporación Hacia un Valle Solidario, consorcio al que la interventoría le ha encontrado más de 800 hallazgos en los meses de marzo y abril del presente año.

Como se recuerda, el concejal Bernardo Alejandro Guerra Hoyos, coordinador del grupo de trabajo, enumeró recientemente varios de los hallazgos más delicados y los cuales tienen que ver con: presencia de hongos en alimentos hojaldrados, entregas de productos con marcas no autorizadas, porciones de carnes que sobrepasan el porcentaje de grasa permitido, falta de capacitación al personal en manipulación de alimentos, falta de afiliación a la seguridad social de las personas contratadas, cargue y descargue de alimentos en la calle y en horas de la madrugada para evadir la labor de la interventoría y el incumplimiento de la bodega del perfil higiénico sanitario ubicado en el rango de no aceptable por la interventoría.

Jaime Andrés Arboleda, representante de Interventoría USA 2015, dijo que voceros de la Corporación Hacia un Valle Solidario presentaron quejas ante la Secretaría de Inclusión Social en el sentido de que no se le autorizaban cambios en los menú y en las marcas, en síntesis que la interventoría “Jodía Mucho”.

Manifestó que en reunión conjunta sostenida el 10 de marzo y, ante el alto número de inconsistencias encontradas, se les sugirió la cesión del contrato debido a la evidente falta de capacidad técnica y operativa para su óptimo cumplimiento.

Resaltó además la dificultad de establecer comunicación con quienes toman decisiones por parte del consorcio que integra la Corporación Hacia un Valle Solidario porque sus oficinas están localizadas en Yopal y, es materialmente imposible que cumplan con los requerimientos de la auditoría dentro de los términos legales.

El concejal Bernardo Alejandro Guerra Hoyos abogó para que en los próximos días no se le haga adición al contrato que se le otorgó a la Corporación Hacia un Valle Solidario, debido a las irregularidades evidenciadas por la interventoría. “No es justo con los niños y niñas de Medellín, ni con los ciudadanos que pagan cumplidamente sus impuestos otorgarle una adición a una empresa, a la cual en los dos últimos años se le han otorgado contratos por cerca de 30 mil millones de pesos, en el Departamento de Antioquia y el municipio y le ha quedó mal a un programa tan sensible”, dijo.

Pidió la articulación de las secretarías que tienen que ver con el programa como son: Inclusión Social, Educación, Salud y Suministros para evitar la consolidación de empresas corruptas como la Corporación Hacia un Valle Solidario.

Llamó la atención del señor Will Bayron Herrera como asesor técnico de la Corporación Hacia un Valle Solidario, siendo un tecnólogo en Construcciones Civiles, cuya experticia es armar consorcios entre empresas de dudosa reputación y procedencia, para alzarse con los presupuestos de programas como restaurantes escolares.

Indicó que los rectores de las instituciones educativas deben defender los intereses de los niños y niñas usuarios del programa y no a contratistas corruptos que poco les interesa su bienestar.

La Personería de Medellín informó que desde el año pasado se le hace vigilancia administrativa a este programa y se han encontrado muchas inconsistencias en los estudios previos y en los pliegos de licitación.

Según la Personería es evidente un proceso de copia y pegue, que permite la flexibilidad en los requisitos jurídicos, técnicos y administrativos, por ejemplo la exigencia de los índices financieros de los proponentes es muy baja.