Con 13 votos positivos y uno negativo, los siete integrantes de la Comisión Primera y los siete de la Comisión Segunda del Concejo aprobaron a las nueve de la noche de ayer jueves, en primer debate, el proyecto de acuerdo 011, Plan de Desarrollo de Medellín 2016-2019, después de 13 horas de análisis, en el que intervinieron los concejales, representantes de la Administración Municipal y de la comunidad.

El Plan aprobado, que dispondrá de 13 billones de pesos de inversión, contiene siete dimensiones que constituyen los lineamientos principales de la iniciativa, entre las que sobresale la cultura como elemento transversal y esencial. Creemos en la confianza ciudadana, Entre todos recuperamos la seguridad y la convivencia, Todos comprometidos con un nuevo modelo de equidad social, Educación de calidad y empleo para vos, Movilidad sostenible una tarea de todos, Unidos por la intervención del Centro y los territorios y Una apuesta de ciudad por el cuidado del medio ambiente, son las dimensiones.

Trascendente relieve tiene la cultura en el proyecto, puesto que considera fundamental la actitud y el aporte de los ciudadanos para el alcance de los objetivos trazados en cada una de estas dimensiones. El Plan de Desarrollo como corresponsabilidad de ciudadanos y el Gobierno local.

En relación con la movilidad, en el proyecto de acuerdo aprobado ayer jueves en primer debate se hace énfasis en un sistema integrado de transporte público, con el que se desestimule el uso del vehículo particular y se privilegien los medios masivos y los no motorizados.

En este campo se contempla la construcción del Tranvía de la 80, del Metrocable a El Picacho y de la continuidad de la avenida regional desde Moravia hasta Zamora.

En los proyectos estratégicos del Plan de Desarrollo 2016-2019 sobresalen la intervención del Centro de la ciudad, la educación y un nuevo modelo de equidad social.

La concejal Luz María Múnera Medina presentó ponencia negativa del proyecto con el argumento de que en este no se especifican los recursos necesarios para cada acción ni su disponibilidad. Tampoco, según la corporada, son claras las obras públicas que se realizarán ni la manera como se establecerán las alianzas público-privadas.

Afirmó que se está proyectando una ciudad sin datos, pues en el Plan no aparecen indicadores contundentes ni líneas base. Falta claridad en el aspecto presupuestal y en la planificación.

 

Los aspectos positivos

Los concejales resaltaron como aspectos positivos del Plan la inclusión de discapacitados y adultos mayores en la cultura del deporte, la permanencia de los programas de protección animal, el fortalecimiento a las organizaciones culturales, la instalación de cámaras de seguridad en los parques y demás programas encaminados a mejorar esta materia.

Reconocieron la alta inversión en los campos social, cultural y de seguridad. Se siente que será mayor la inversión en las personas que en las obras físicas, subrayaron.

Es un plan coherente con el programa de gobierno del alcalde, dijeron, en el que se incluye el acceso a la salud con cobertura las 24 horas en los corregimientos y la atención y prevención de embarazos en adolescentes. La corresponsabilidad con las personas y las iniciativas para recuperar la confianza en las instituciones, constituyen también aspectos importantes del Plan, manifestaron.

Entre los aspectos positivos del proyecto los concejales también indicaron el fortalecimiento del mínimo vital de agua y energía, los programas para impulsar el trabajo de los recicladores, la inclusión de estrategias para evitar la trata de personas y la explotación sexual infantil.

Los concejales, por otra parte, aseguraron que el Plan de Desarrollo 2016-2019 carece de indicadores concretos que permitan conocer la manera como se ejecutarán los recursos en cada una de las siete dimensiones.

Aseveraron que en el proyecto sobresalen la falta de fortaleza jurídica, el incumplimiento de las herramientas consignadas en el Plan de Ordenamiento Territorial, la carencia de un cronograma de recaudo del recurso fiscal y de cobros de obligaciones urbanísticas.

En el Plan se requiere fortalecer aspectos como la seguridad en el Centro de la capital antioqueña, la reglamentación de venteros informales y de las escombreras y el mantenimiento de infraestructura de colegios, de escenarios deportivos y de parques.

No está incluida, señalaron, la construcción del Hospital General del Norte, ni la protección a comerciantes y moradores en la zona de influencia del Tranvía de la 80 y tampoco está claro cómo se llevará a cabo el mejoramiento integral de barrios.

A esta lista añadieron la no existencia de un cronograma para la reestructuración del Presupuesto Participativo, de iniciativas para la equidad rural y para la movilidad en los corregimientos y de estrategias para fortalecer el Banco de las Oportunidades.

El concejal Daniel Carvalho Mejía, coordinador del grupo de ponentes en el estudio del proyecto, destacó del proceso de estudio del proyecto de acuerdo hasta la instancia del primer debate la importancia del Concejo, no sólo como el encargado del control político sino también como puente entre la comunidad y la Administración Municipal.

Resaltó, de igual manera,  la participación ciudadana en la discusión de la propuesta y el gran reto que se tiene en hacer que estos procesos participativos sean cada vez más valiosos, más útiles y más representativos de la comunidad.

Concluyó que sin lugar a dudas es un buen Plan de Desarrollo el aprobado por el Concejo en primer debate. Fue mejorado con base en las intervenciones de la comunidad y de los concejales.

Durante este mes, en el análisis de la iniciativa el Concejo realizó 48 reuniones en las comunas y corregimientos, con grupos poblacionales, organizaciones sociales y culturales y la comunidad en general.

El próximo lunes, festivo, el Concejo en su sesión plenaria considerará en último debate el proyecto de acuerdo. La actividad se programó para las ocho de la mañana.