• Este jueves se pusieron en operación otras dos unidades de generación de energía
• Labores de reparación avanzan de manera exitosa y se adelantan al cronograma

La central hidroeléctrica Guatapé ingresó este jueves 5 de mayo, de nuevo antes de lo previsto, otras dos unidades de generación de energía, con lo cual la planta ya opera al 50% de su capacidad.

Estas cuatro unidades de generación aportan 280 megavatios o 6 GWh/día para el sistema interconectado nacional y, por consiguiente, suman al desarrollo del país y a la calidad de vida de todos los colombianos.

El Gerente General de EPM, Jorge Londoño De la Cuesta, destacó el rápido avance que han tenido los trabajos de reparación, que por sus características y complejidad podrían haber tomado hasta 10 meses. “Hoy logramos ingresar otras dos unidades de generación, por el mismo equipo humano que por muchos años ha llevado la energía a los colombianos. Nos sentimos muy orgullosos de su compromiso, conocimiento y experiencia para cumplir con nuestro propósito de aportar esta energía al sistema interconectado nacional”, dijo Londoño De la Cuesta.

En este momento las labores se concentran en la puesta en marcha de las cuatro unidades de generación de energía restantes. Las obras incluyen el tendido de cable de 230 Kv para el banco de trasformadores, el montaje de los soportes, y la construcción de empalmes, terminales externos de alta tensión y terminales internos a trasformadores. Además de las pruebas de alta tensión a los cables y puesta a punto de los bancos de trasformadores, generadores, turbinas, y sistemas de control y protección.

La central hidroeléctrica Guatapé pertenece al aprovechamiento del río Nare, regulado por el embalse El Peñol-Guatapé. Está ubicada en el sitio conocido como La Araña, jurisdicción del municipio de San Rafael, al Oriente de Antioquia.

La central tiene una capacidad instalada es de 560 MW, que son entregados por ocho unidades generadoras de igual capacidad, accionadas por turbinas tipo Pelton. La central hidroeléctrica utiliza las aguas del río Nare, que se desvía al río Guatapé para aprovechar una diferencia de nivel de 810 metros entre las cuencas de estos dos ríos.